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Menú de San Valentín. Postre y maridaje.

Siguiendo con nuestro menú de San Valentín, hoy es el turno del plato que todos los golosos estaban esperando, el postre. En nuestras redes sociales os hablábamos de como montar la nata para hacer un clásico: fresas con nata; y como el truco consiste en tener la nata bien fría antes de montarla para que no se corte.  

Basta con tener una batidora de varillas, un brik de nata para montar y un poco de azúcar (que puedes haber molido antes un poco con el brazo normal de la batidora). Echamos el azúcar y la nata en el vaso de la batidora y ponemos la velocidad lenta. Después iremos incrementándola poco a poco hasta conseguir montarla.  

Un menú estaría incompleto sin una buena bebida que lo acompañe. Para maridar nuestro menú también os vamos a aconsejar con diferentes posibilidades. Puedes ser de sidra, cerveza o vino, pero como es una ocasión especial, nos vamos a decantar por el vino. Dentro de ellos os vamos a dar varias opciones, algunas más económicas que otras.  

Para acompañar arroces, pescados y mariscos, una apuesta segura es el Albariño de Martin Codax, un vino con notas cítricas que ha sido elegido como mejor vino blanco sin barrica por sexto año consecutivo. Si prefieres un vino de sabor más dulce y económico, puedes optar por el Impresiones, un verdejo suave que puede acompañar perfectamente canapés aperitivos, tapas o patés.  
Si te decantas por el tinto, una opción que también es una apuesta segura es el Protos ribera del Duero crianza. Es bueno acompañando arroces y pasta, pollo y aves, ternera, setas, embutidos, carnes a la brasa, cordero, cerdo y quesos semi curados. Esta semana, además, está a muy buen precio. Al igual que el Malabestia, que seguimos recomendándoos por su gran saber y muy buen precio. 

Menú de San Valentín. Plato principal.

Seguimos con nuestro menú de San Valentín, y si ayer hablábamos de pescados, hoy cambiamos y haremos un plato de carne. Como apostamos por lo fácil, iremos a algo sabroso y que gusta a casi todo el mundo: las alitas y muslos de pollo. Puede parecer un plato poco elegante, pero lo importante al final es el sabor. Necesitaremos: 

  • Alitas o muslos de pollo 
  • Media taza de salsa de tomate 
  • 2 cucharadas de mantequilla 
  • Una cucharada de salsa de soja
  • Dos cucharadas de vinagre de manzana 
  • Pimienta negra y sal    

Lo primero que haremos será lavar y secar el pollo, y preparar una sartén con la mantequilla derretida. Freiremos el pollo en la sartén, hasta que esté dorado por ambos lados, y mientras pondremos el horno a precalentar a 200 grados. Combinaremos en un recipiente la salsa de tomate, el vinagre de manzana y la salsa de soja e impregnaremos cada una de las piezas de pollo con la mezcla anterior. Añadiremos además la sal y pimienta.
Hornear durante 25 minutos a 180 grados y dejar diez minutos de reposo en el interior del horno. Podemos acompañar el plato con el complemento que más nos guste: patatas fritas, cebolla o pimientos caramelizados, bastones de verduras… 

Si prefieres algo diferente y no quieres complicarte demasiado, puedes inclinarte por alguno de los cachopos de nuestras neveras, que solo habría que freír en abundante aceite caliente. Otras posibilidades igualmente fáciles son los callos, la oreja, el chosco, las hamburguesas, el lacón… Las posibilidades son infinitas. 

Menú de San Valentín. Primeros platos.

Hoy continuamos con el plato principal, si eres de los que prefiere pescado. Hace poco hemos recibido bacalao fresco de primera calidad, y después de ver la receta que hicieron en el programa Siempre al día de la Tpa la semana pasada, creemos que puede ser una gran opción para versionar en nuestro menú. 

En nuestra versión, como ingredientes vamos a necesitar 250 g de calabaza pelada, una patata, dos vasos de agua, dos cebollas, un buen chorro de leche evaporada, un trozo de queso de gamoneu, un trozo de queso de pria y 600 g de bacalao limpio. Para su gratinado final, unas cazuelas pequeñas de barro o mini cocottes. 

Lo primero que vamos a preparar es una crema con la calabaza, la patata y un poco de agua. La coceremos y trituraremos hasta conseguir un puré homogéneo. Lo dejaremos reposar y picaremos la cebolla para caramelizarla. Reposamos y pasamos a cocinar el bacalao limpio en una sartén aparte; cuando casi esté hecho, retiramos el exceso de líquido sobrante y terminamos de cocinar con un buen chorro de leche evaporada. 

Ahora procedemos a montar el plato en la cazuela o cocotte. Primero ponemos una capa con la cebolla caramelizada, encima iría el puré que hemos hecho con la calabaza y después ponemos el bacalao con la leche evaporada. Para acabar, colocaríamos los trozos de queso gamoneu y pria. Lo pondríamos en el horno en la función de gratinado y cuando viéramos que está derretido, ya lo puedes sacar del horno y ¡a comer!